Video sobre el Acoso Moral en la Escuela

Este es el fragmento de un capítulo de la serie de TV "Los Simuladores" llamado "El Vengador Infantil", donde en pocos minutos, con mucha precisión y profundidad Damián Szifrón describe este flagelo social con un claro ejemplo y muy buenas actuaciones.



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Chivos Expiatorios o "Scapegoats"

Por definición, un chivo expiatorio es un inocente acusado, culpado y castigado por las faltas, equivocaciones, y problemas de otro/s. Se culpa a la víctima sin advertir los victimarios que deberían hacerse cargo de sus propias fallas. En la mayoría de los casos éste resulta un proceso inconciente.

Aquellos que no son capaces de ver que hay verdaderos chivos expiatorios alrededor, están utilizando anteojeras muy grandes. No todos los chivos expiatorios pertenecen a grupos minoritarios, individuos usan a otros individuos como chivos expiatorios, frecuentemente a sus propios amigos o miembros de la familia. “El hombre es el único animal que puede permanecer en términos amistosos con la víctima que tiene intención de comer, hasta que se la come”, escribió Samuel Butler.

Cualquiera puede convertirse en Chivo Expiatorio

Cualquier persona cuyo comportamiento difiere del estipulado por su entorno, puede ser considerado una amenaza para la hegemonía del grupo. Si se piensa que esto se debe a que esa persona es de alguna manera inferior o más débil que el resto, basta con mirar alrededor y repensar la situación. Muchas veces alguien puede ser elegido como chivo expiatorio justamente por sus mejores cualidades, ya que cualquier cualidad que no se encuentre circunscripta dentro del “standard” aceptado por el grupo, convierte a aquella persona en alguien `diferente´ y por ende puede ser interpretado como una potencial amenaza. Sus mejores cualidades pueden despertar la envidia o inseguridad en los otros.

“Todos los grupos, llegan a un límite de inercia que generalmente hace que su progreso sea mas lento que el del individuo. Es así como inevitablemente llega el día, en que el propósito del grupo queda estancado frente a las expectativas del individuo.” (Thorwald Dethlefsen)

Cuando aquel día llega, cuando empiezas a sentir que el grupo es mas lo que entorpece que lo que apoya tu progreso, significa que estás en peligro de convertirte en un outsider. Y más aún, eres el perfecto candidato a chivo expiatorio. Si eres una persona mediana o altamente creativa o tienes muchos intereses, tu creatividad puede ser uno de los factores que te hagan susceptible de convertirte en un “scapegoat”.

La sociabilidad es generalmente el mejor factor de protección, así es como si la tenedencia del idividuo es algo solitaria, será especialmente vulnerable a convertirse en el próximo chivo expiatorio del grupo. Y el riesgo es aún mayor si resulta una persona sensible y receptiva.

Tomar conciencia de la situación es el primer paso y fundamental para quien se encuentre inmerso en ella en calidad de víctima, ya que como dijo Gurdjieff: “Si debes salir de una prisión, lo primero que debes comprender es: que estás en una prisión! Si piensas que eres libre, no podrás escapar.”

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"El enojo es humano,
lo que se hace con él es lo que cuenta"

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"SIEMPRE HA EXISTIDO EL ACOSO MORAL"

ENTREVISTA a Marie-France Hirigoyen - por Cecilia Bembibre

"El ACOSO MORAL" es desde hace un año el libro de no ficción más leído por los franceses, y ya se ha editado con éxito equivalente en Alemania, España y Canadá. Describe y analiza situaciones de la vida cotidiana que causan angustia y depresión, y que a través de su investigación responden a un patrón definido: el acoso moral, un modo de terror psicológico que surge en espacios laborales, en vínculos de pareja y familiares, y que sume en el mismo desconcierto a psicoanalistas y sindicatos. Su autora, Marie-France Hirigoyen, decidió escribir el libro para dar nombre a un fenómeno que, según dice, ha existido siempre. Llegó a la Argentina para presentar el titulo (editado por Paidós) en la Feria del Libro, y dialogó con Página 12

¿Cómo decidió investigar y escribir sobre el acoso moral?
Tenía pacientes que venían y se quejaban de que estaban deprimidos y angustiados en el contexto de trabajo. No había una definición clara del problema del acoso moral; en un principio intenté trabajar el tema con mis pares psicoanalistas, y la mayoría de ellos decían que, si esta gente se sentía víctima, era porque era masoquista. Escribí este libro en especial para mis pacientes, para mostrar que no se trataba de masoquismo sino de un problema distinto y real.


El libro incluye una gran cantidad de testimonios sobre una situación que, como usted misma afirma suele mantenerse oculta. ¿Cómo llevó adelante esa recopilación?
Los testimonios que incluyo en el libro son de pacientes que llegaron a verme. Se quejaban de que estaban depresivos, pero no podían comprender lo que les pasaba. Era un patrón que se repetía en entornos muy diferentes, y que se podría definir como una serie de procedimientos abusivos -gestos, palabras, miradas- que atacan la dignidad y la integridad física y psíquica de la persona. Son pequeñas cosas que parecen no tener importancia, pero que a través de la repetición y la sistematización devienen graves.

¿Cómo se diferencian el acoso moral y el sexual?
Para mí el acoso sexual es un paso más allá del acoso moral. En los dos casos se considera al otro como un objeto. En el caso del acoso sexual como un objeto sexual, y en el caso del moral como un objeto para tomar el poder, para ser superior.

Uno de los móviles del acoso moral es la competencia. ¿Esto hace que en los ambientes laborales más competitivos haya una mayor predisposición a que el problema surja?
No únicamente. Puede existir entre colegas. A veces el punto de partida son los celos o el rechazo de una diferencia, por ejemplo una mujer en un mundo de hombres. También puede ser vertical, de arriba hacia abajo o de abajo hacia arriba. Aparece en general cuando alguien quiere desembarazarse de una persona porque molesta hace sombra o tiene algún tipo de plus. En algunos casos es una de las formas que tienen las empresas de desembarazarse de alguien sin tener que echarlo, porque los costos son menores. Puede ser un proceso inconsciente de un individuo sobre otro, pero pueden ser también estrategias conscientes y deliberadas de parte de la empresa.

El acoso moral se convirtió en best-seller y figura entre los libros más leídos de Francia. ¿Le sorprendió este éxito?

Recibí una enorme cantidad de cartas: cuatrocientas que tenían que ver con el trabajo y muchísimas más que tenían que ver con la familia. Muchos lectores me escribieron para agradecerme, diciendo que el libro les había permitido comprender y defenderse. Hay ahora una toma de conciencia colectiva: en Francia hay gente que se ha puesto en huelga por acoso moral. Y precisamente porque hay una presión es que las instituciones comienzan a reaccionar.

¿Qué repercusiones tuvo de sus pares?
Creí que algunos no iban a estar de acuerdo y lo iban a manifestar abiertamente. Pero de hecho hubo muchos psicólogos y psiquiatras que oían a sus pacientes contar todos estos problemas y estaban contentos de que se le hubiese puesto un nombre y que se comenzara a investigar. Mis colegas fueron, sin embargo, más lentos en darse cuenta de esto que los abogados y que los medios. Hoy se trata de un problema que se enseña en la universidad y está reconocido en los congresos de psicología.

Aunque el acoso en el trabajo es el más estudiado, usted presenta en el libro el mismo problema en otro tipo de vínculos, de pareja y familiares. ¿Qué características tiene el acoso moral en el ámbito privado?
Es más difícil de investigar e incluso de tratar, porque las personas están solas, no hay un grupo que eventualmente pueda defenderlas como ocurre en el espacio laboral. La dificultad del acoso es que está escondido y que las víctimas tienen vergüenza y no osan hablar de eso. En la familia es difícil ser creído. Si en el mundo laboral ha habido soluciones que comienzan a tomarse desde el punto de vista jurídico, hay toda una educación por delante en los jueces, en los médicos porque es muy difícil creer que todos esos comportamientos violentos son posibles y se pueden cambiar.

¿Qué tipo de relaciones de acoso se dan en la familia?
Puede ocurrir que uno de los padres tenga comportamientos perversos hacia sus hijos, o hacia uno de sus hijos. El problema es que cuando uno ha sido tratado de esa manera cuando es niño tiene la tentación de seguir estableciendo el mismo tipo de relación cuando es adulto, o de seguir siendo una víctima. Generalmente los niños no se defienden y sólo reaccionan cuando son adultos.

¿Se trata de un problema que acompaña los modelos sociales y económicos de las últimas décadas, o la novedad es que ahora tiene un nombre?
No es para nada un problema nuevo, siempre ha existido. Pero en ciertas épocas la sociedad ponía límites: en algunos tiempos fue la religión, en otros los sindicatos eran más fuertes. Ahora hay una especie de relajamiento de los valores morales, se piensa que todos los comportamientos son aceptables, y entonces estas agresiones perversas se dejan pasar. Existieron siempre, pero la sociedad es más o menos tolerante según las épocas.


FUENTE: www.acosomoral.org

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Un mensaje positivo




(TEXTO DEL VIDEO)
Los consejos que voy a dar no tienen ninguna base confiable mas que el de mi propia experiencia... he aquí mis consejos:
Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud... no me hagas caso... nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud... hasta que se haya marchitado. Pero, créeme, dentro de 20 años cuando en las fotos te veas a ti mismo comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo fabuloso que eras en realidad.

No estás tan gordo como te imaginas. No te preocupes por el futuro, o preocúpate, sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de ésos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera.
Haz cada día una cosa a la que le temas. Canta. No juegues con los sentimientos de los demás y no toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate. No pierdas tiempo sintiendo celos. A veces se gana, a veces se pierde. La competencia es larga y al final sólo compites contra ti mismo.
Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (y si consigues hacerlo, cuéntame cómo). Guarda tus cartas de amor. Tira los viejos extractos bancarios. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida; las personas mas interesantes que he conocido no sabían que hacer con su vida cuando tenían 22 años, es más, algunas de las personas mas interesantes que conozco tampoco lo sabían a los 40.
Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas... sentirás la falta que te hacen cuando te fallen.
Quizás te cases, quizás no. Quizás tengas hijos, quizás no. Quizás te divorcies a los cuarenta, quizás bailes el vals en tu 75º aniversario de bodas... Hagas lo que hagas, no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Siempre optarás por una cosa u otra, como todos los demás.
Disfruta de tu cuerpo, aprovéchalo todo lo que puedas, no le tengas miedo ni te preocupes de lo que piensen los demás, porque es el mejor instrumento que tendrás jamás.
Baila, aunque tengas que hacerlo en la sala de tu casa. Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, para lo único que sirven es para hacerte sentir feo.

Hermano y Hermana, juntos lo lograremos. Algún día un espíritu vendrá y te llevará hasta el final. Yo sé que te han hecho daño, pero yo estaré ahí esperándote y estaré ahí sólo para ayudarte cada vez que pueda hacerlo

Aprende a entender a tus padres, será tarde cuando ellos ya no estén. Llévate bien con tus hermanos, son el mejor vínculo con tu pasado y probablemente serán ellos los que te acompañarán en el futuro. Entiende que los amigos vienen y van, pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño. Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres, porque cuando más pase el tiempo más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven.
Vive en alguna ciudad alguna vez, pero múdate antes que te endurezcas. Vive en el campo alguna vez, pero múdate antes de que te ablandes. Viaja.
Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán y tú también envejecerás. Y cuando seas viejo, añorarás los tiempos cuando eras joven... los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores. Respeta a tus mayores.
No esperes que nadie te mantenga, pues tal vez recibas una herencia, tal vez te cases con alguien rico, pero nunca sabrás cuánto durará.
No te hagas muchas cosas en el pelo, porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.
Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de sacar el pasado de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo, dándole más valor del que tiene...

Hermano y Hermana, juntos lo lograremos. Algún día un espíritu vendrá y te llevará hasta el final. Yo sé que te han hecho daño, pero yo estaré ahí esperándote y estaré ahí sólo para ayudarte cada vez que pueda hacerlo. Todos somos libres! Todos somos libres...

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Premio a la antropóloga Mercedes Doretti con la "beca de los genios"

Es cofundadora del Equipo Argentino de Antropología Forense
Tiene un valor de 500.000 dólares; la otorgó la Fundación MacArthur a 24 investigadores

Hace 23 años, en los primeros días del renacer de la democracia, una estudiante a punto de recibirse de antropóloga en la Universidad de Buenos Aires ayudó a fundar el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) para esclarecer los crímenes de lesa humanidad producidos durante el último gobierno militar.

Al frente de ese grupo, que desde entonces trabajó en más de treinta países -entre los que figuran Bolivia, Brasil, Chile, El Salvador, Guatemala, Haití, México, Honduras, Paraguay, Uruguay, Perú, Venezuela, Etiopía, Angola, Costa de Marfil, Kenia, Namibia, Sierra Leona, El Congo y Sudáfrica-, la tarea de Mercedes Doretti, Mimí, fue fundamental para reunir evidencia física que respaldara los relatos de los sobrevivientes y sus familiares.
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LANACION.com | Ciencia/Salud | Miércoles 26 de setiembre de 2007

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La culpa de todo la tiene `El Otro´ (Humor)

Este monólogo fue escrito por Santiago Varela y publicado por el diario "Página 12" en 1991. Posteriormente formó parte de su libro "El debut y otros cuentos"(Ediciones de La Flor,1994)

La culpa de todo la tiene el ministro de Economía dijo uno.

¡No señor! dijo el ministro de Economía mientras buscaba un mango debajo del zócalo. La culpa de todo la tienen los evasores.

¡Mentiras! dijeron los evasores mientras cobraban el 50 por ciento en negro y el otro 50 por ciento también en negro. La culpa de todo la tienen los que nos quieren matar con tanto impuesto.

¡Falso! dijeron los de la DGI mientras preparaban un nuevo impuesto al estornudo. La culpa de todo la tiene la patria contratista; ellos se llevaron toda la guita.

¡Pero, por favor...! dijo un empresario de la patria contratista mientras cobraba peaje a la entrada de las escuelas públicas. La culpa de todo la tienen los de la patria financiera.

¡Calumnias! dijo un banquero mientras depositaba a su madre a siete días. La culpa de todo la tienen los corruptos que no tienen moral.

¡Se equivoca! dijo un corrupto mientras vendía a cien dolares un libro que se llamaba "Haga su propio curro" pero que, en realidad, sólo contenía páginas en blanco. La culpa de todo la tiene la burocracia que hace aumentar el gasto público.

¡No es cierto! dijo un empleado público mientas con una mano se rascaba el pupo y con la otra el trasero. La culpa de todo la tienen los políticos que prometen una cosa para nosotros y hacen otra para ellos.

¡Eso es pura maldad! dijo un diputado mientras preguntaba dónde quedaba el edificio del Congreso. La culpa de todo la tienen los dueños de la tierra que no nos dejaron nada.

¡Patrañas! dijo un terrateniente mientras contaba hectáreas, vacas, ovejas, peones y recordaba antiguos viajes a Francia y añoraba el placer de tirar manteca al techo. La culpa de todo la tienen los comunistas.

¡Perversos! dijeron los del politburó local mientras bajaban línea para elaborar el duelo. La culpa de todo la tiene la guerrilla trotskista.

¡Verso! dijo un guerrillero mientras armaba un coche-bomba para salvar a la humanidad. La culpa de todo la tienen los fascistas.

¡Malvados! dijo un fascista mientras quemaba una parva de libros juntamente con el librero. La culpa de todo la tienen los judíos.

¡Racistas! dijo un sionista mientras miraba torcido a un coreano del Once. La culpa de todo la tienen los curas que siempre se meten en lo que no les importa.

¡Blasfemia! dijo un obispo mientras fabricaba ojos de agujas como para que pasaran diez camellos al trote. La culpa de todo la tienen los científicos que creen en el Big Bang y no en Dios.

¡Error! dijo un científico mientras diseñaba una bomba capaz de matar más gente en menos tiempo con menos ruido y mucho más barata. La culpa de todo la tienen los padres que no educan a sus hijos.

¡Infamia! dijo un padre mientras trataba de recordar cuántos hijos tenía exactamente. La culpa de todo la tienen los ladrones que no nos dejan vivir.

¡Me ofenden! dijo un ladrón mientras arrebataba una cadenita a una jubilada y, de paso, la tiraba debajo del tren. La culpa de todo la tiene los policías que tienen el gatillo fácil y la pizza abundante.

¡Minga! dijo un policía mientras primero tiraba y después preguntaba. La culpa de todo la tiene la Justicia que permite que los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra.

¡Desacato! dijo un juez mientras cosía pacientemente un expediente de más de quinientas fojas que luego, a la noche, volvería a descoser. La culpa de todo la tienen los militares que siempre se creyeron los dueños de la verdad y los salvadores de la patria.

¡Negativo! dijo un coronel mientras ordenaba a su asistente que fuera preparando buen tiempo para el fin de semana. La culpa de todo la tienen los jóvenes de pelo largo.

¡Ustedes están del coco! dijo un joven mientras pedía explicaciones de por qué para ingresar a la facultad había que saber leer y escribir. La culpa de todo la tienen los ancianos por dejarnos el país que nos dejaron.

¡Embusteros! dijo un señor mayor mientras pregonaba que para volver a las viejas buenas épocas nada mejor que una buena guerra mundial. La culpa de todo la tienen los periodistas porque junto con la noticia aprovechan para contrabandear ideas y negocios propios.

¡Censura! dijo un periodista mientras, con los dedos cruzados, rezaba por la violación y el asesinato nuestro de cada día. La culpa de todo la tiene el imperialismo.

Thats not true! (¡Eso no es cierto!) dijo un imperialista mientras cargaba en su barco un trozo de territorio con su subsuelo, su espacio aéreo y su gente incluida. The ones to blame are the sepoy, that allowed us to take even the cat(la culpa la tienen los cipayos que nos permitieron llevarnos hasta el gato).

¡Infundios! dijo un cipayo mientras marcaba en un plano las provincias más rentables. La culpa de todo la tiene Magoya.

¡Ridículo! dijo Magoya acostumbrado a estas situaciones. La culpa de todo la tiene Montoto.

¡Cobardes! dijo Montoto que de esto también sabía un montón. La culpa de todo la tiene la gente como vos por escribir boludeces.

¡Paren la mano! dije yo mientras me protegía detrás de un buzón. Yo sé quién tiene la culpa de todo. La culpa de todo la tiene El Otro. ¡EL Otro siempre tiene la culpa!

¡Eso, eso! exclamaron todos a coro. El señor tiene razón: la culpa de todo la tiene El Otro.

Dicho lo cual, después de gritar un rato, romper algunas vidrieras y/o pagar alguna solicitada, y/o concurrir a algún programa de opinión en televisión (de acuerdo con cada estilo), nos marchamos a nuestras casas por ser ya la hora de cenar y porque el culpable ya había sido descubierto.

Mientras nos íbamos no podíamos dejar de pensar: ¡Qué flor de guacho que resultó ser El Otro...!

Santiago Varela, escribió los monólogos de Tato Bores* desde 1988 hasta su último ciclo en 1993.
*gran humorista de la TV argentina dedicado a temas de la realidad de aquel país.

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Pena para `Abuso de menores´ en Buenos Aires

Lo sancionaría hoy la Legislatura porteña
Aplicarán multas de hasta $ 100.000 y 90 días de cárcel para quienes la faciliten; el turismo, en la mira
LANACION.com | Información general | Jueves 13 de setiembre de 2007

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Desiderata





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Camina plácido entre el ruido y la prisa y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto te sea posible y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas.
Enuncia tu verdad de una manera clara y serena, y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante, también ellos tienen su propia historia.
Esquiva a las personas ruidosas y agresivas, pues son un fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado, pues siempre habrá personas mas grandes y mas pequeñas que tú.
Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera por humilde que sea, ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.
Se cauto en los negocios, el mundo está lleno de engaños, mas no dejes que esto te deje ciego para la virtud que existe. Hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales y aún la vida está llena de heroísmo.
Se sincero contigo mismo. En especial, no finjas el afecto y no seas cínico en el amor, pues en medio de todas las arideces y desengaños, es prenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años y abandona con donaire las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza de espíritu, para que te proteja en las adversidades repentinas, y no te afligas creando fantasmas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Sobre una sana disciplina sé benigno contigo mismo.
Tu eres una criatura del universo, no menos que los árboles y las estrellas, tienes derecho a existir. Y sea que te resulte claro o no, el universo marcha como debiera.
Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera sea tu idea de él y sean cuales sean tus trabajos y aspiraciones.
Conserva la paz con tu alma, en la bulliciosa confusión de la vida. Aún con sus farzas, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso.
Se cauto y esfuérzate por ser feliz.

"Desiderata" fué escrito en 1927 por Max Ehrmann (1872-1945).
En 1956, el pastor de la Iglesia de Saint Paul en Baltimore, Maryland, usó el poema en una colección de textos de reflexión para su congregación.

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El Acoso

Por Acoso entendemos cualquier situación que implique alguna forma de victimización, la cual involucra personas o grupos que se dedican a hostigar psicológicamente a otras personas en cualquier ambiente, ya sea familiar, laboral, escolar o social. En una situación de Acoso, encontraremos en el centro de la escena a victimarios y víctimas.

El Acoso es una forma de violencia constante que apunta a destruir al otro, existiendo en realidad como trasfondo una inconsciente necesidad del acosador de liberarse de sus propias angustias y negatividad. Culpando a la víctima, buscan descargar la destructividad instalada en ellos mismos.

Los victimarios de todas partes justifican su crueldad proclamando que la víctima es responsable de todos sus problemas y para triunfar en esto, deben de alguna manera oscurecer la inocencia de las mismas. La así llamada “teoría de la proyección” en psicología moderna puede inclusive brindar a los victimarios excelentes armas, porque entonces casi cualquier cosa puede ser interpretada como una consecuencia de los actos de la víctima. Sostienen así que sus víctimas están cosechando los resultados de sus propias acciones y por lo tanto son responsables de lo que les está pasando.

Habitualmente el acosador debe preparar el escenario para lograr su objetivo. Para ello buscará seducir a los testigos, ya que de lograrlo habrá despejado el camino para su accionar. A partir de allí buscará desestabilizar y confundir lanzando rumores que creen una mala imagen de la víctima, emitiendo mensajes confusos y contradictorios de los hechos y no tendrá ningún escrúpulo en mentir, descalificar o engañar, deformando la realidad.

El victimario no actúa por lo general en forma evidente sino que ejerce su violencia de una manera subrepticia. Muchas veces aplicará lo de “dividir para reinar” buscando enfrentar a la víctima con otras personas sembrando la discordia entre ellos.

Por su lado, la víctima habitualmente no reacciona adecuada y rápidamente para poner las cosas en su lugar ya que la victimización suele avanzar de una manera encubierta.

El comportamiento hostil del agresor pueden conducir a la víctima a ciertas actitudes inadecuadas, sin darse cuenta de que con ellas estará dándole al agresor la coartada que necesita. La ansiedad y el miedo ponen a la víctima en una actitud defensiva, cosa que aprovechará el acosador para desatar nuevamente críticas y agresiones contra ella.

Al ponerse el acosado a la defensiva, el acosador aprovecha su actitud para presentarla ante los otros como una certificación de sus acusaciones, con lo cual logra que la víctima se gane la antipatía y rechazo de los demás. De esta manera, gracias al hábil manejo del victimario, la situación se convierte en una trampa tipo telaraña, cuanto más resistencia opone la víctima más fuertemente queda adherida a su trampa.

Resulta clave para la persona que sufre cualquier tipo de acoso y se encuentre en la búsqueda de una salida, entender el proceso de victimización con todas sus implicancias, siendo lo más difícil de detectar la actitud que la misma víctima debe asumir para lograr desprenderse definitivamente del indeseado y abominable hostigamiento.

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